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Cómo vivir una sexualidad plena después de los 50

Cómo vivir una sexualidad plena después de los 50
04/12/2013 TodoSalud

El tiempo compartido y el conocimiento mutuo y de nosotros mismos pueden funcionar como fortalecedor de la pareja y un recurso para reavivar la pasión.

Vivimos en una cultura de lo joven. Aquello que empieza a tener un poco más de años de lo que la publicidad considera juvenil, suele tener mala prensa. Ya sea una persona o una relación.

El sexo en el matrimonio o la vida en pareja de larga duración parece que fuera aburrido sólo porque es conocido. La rutina puede ser una de las principales enemigas de la pareja o bien una oportunidad de experimentar de formas distintas las mismas cosas.

Después de una cierta edad, la madurez puede servirnos para lamentarnos por lo no sido o para decidir qué hacemos, cómo aceptamos y disfrutamos lo que es.

Veamos algunas claves para aprender a gozar de una sexualidad plena aprovechando la experiencia que dan los años y el conocimiento de sí mismos y de nuestra pareja.

20 consejos para renovar la vida sexual

Hace más de 40 años que mi madrina, Marta Ghelman, está feliz y eróticamente casada. Para explorar este tema, me pareció interesante consultar a una verdadera experta con teoría y práctica en la cancha. He aquí algunos de sus consejos.

1. Ama a tu prójimo como a ti mismo, dice en el Libro de los Libros. Si nos miramos al espejo como en el famoso cuadro de Picasso (en el que la mujer se ve totalmente distorsionada), es muy probable que nos cueste aceptar nuestro derecho al goce compartido que significa una vida sexual armónica. O sea, para tener una vida sexual plena, es conveniente aceptarse y mimarse: yo soy la persona con la que más tiempo convivo, por lo tanto la armonía conmigo misma es fundamental.

2. Estimular el goce de cada uno de los sentidos: vista, oído, olfato, tacto, gusto, así como el placer por el entorno. Para ello podemos preparar el ambiente estética y sensualmente para los encuentros: velas, música, aceites aromáticos, una deliciosa cena.

3. No dejar morir la capacidad de asombrarse, de descubrir cosas nuevas, incluso en odres viejos. Lo nuevo dentro de lo conocido.

4. Que el niño que todos tenemos dentro se permita jugar y descubrir. Inventar, explorar, innovar, sin culpa ni vergüenza.

5. Nada como el sentido del humor. La risa fresca (no la burla) es el mejor antídoto contra la frustración.

6. Las “puestas en escena” dan una sensación de “show” que suele ser efectiva. Se puede inventar fantasías, crear juegos, usar accesorios, leer cuentos eróticos. También valen las preguntas y respuestas íntimas, una búsqueda del tesoro erótica, cocinar, hacer ejercicios, meditar o respirar juntos.

7. Las “escapaditas” a lugares nuevos, por ejemplo, cada tanto, hacer una escapadita a un hotel por una noche entera.

8. No aburrir con los temas previos y posteriores. No confundir la cama con un escritorio de trabajo, ni con la ventanilla de un banco, ni con el diván del terapeuta: la cama es la cama.

9. Coquetear y piropear. Los detalles de cuidado y seducción son infalibles para mantener la llama encendida.

10. Pensar qué haría otra en mi lugar, o que haría yo con otro en su lugar. Usar las fantasías como estimulantes.

11. Ponerse en el lugar de la pareja, pensar (y preguntar) qué le gusta, qué le disgusta. Hablar claro, pero elegir el momento, y siempre respetar los tempos, propios y ajenos.

12. No descalificar. El cuidado a través de las palabras y los gestos es un buen afrodisíaco.

13. Espontaneidad no es sinónimo de improvisación. Es posible planificar y dar lugar también al surgimiento de lo espontáneo.

14. Hacer alguno que otro comentario acerca de la “actuación”, al final de la función; así queda gustito para la próxima.

15. Nada con apuro, ni antes, ni durante, ni después.

16. Siempre podemos aprender cosas nuevas y desaprender lo que no funciona.

17. No generalizar. Cada ser humano es una creación en sí misma. Y nosotros somos, en función de cada relación, también diferentes.

18. Prestar atención al cuidado personal y practicar actividad física.

19. Dar al sexo un lugar prioritario en la vida de la pareja. Brindarle tiempo y energía para que nos dé sus mejores frutos.

20. El sexo está relacionado con la intimidad, el cariño y el placer. En el hombre, el sexo alimenta la intimidad: cuanto más sexo tenga con su pareja, más tenderá a querer mimarla, cuidarla, etc. Para la mujer es al revés: mientras más siente el compromiso emocional, más probable será que se abra sexualmente.

Cuando conocemos bien a alguien, ese conocimiento puede funcionar como un aliciente para hacer sentir al otro como le gusta. El sexo se convierte en un profundo acto de amor y de entrega.

Para tener en cuenta

• Es importante comprender una diferencia sexual fundamental entre hombres y mujeres: en general, aun con el correr de los años, los hombres suelen conectarse más con lo físico, las sensaciones y necesitan sentirse “potentes”, mientras que para las mujeres lo más importante es la conexión emocional: sentirse amadas y deseadas.

• Si nos toca barajar y dar de nuevo, tenemos experiencia en el juego. Si una relación está comenzando a esta edad, aprender a percibir a la nueva pareja como la persona distinta que es, con todo el bagaje de aprendizajes que traemos de relaciones previas, pero registrando que es otro ser, para evitar depositar en él o en ella expectativas y exigencias que vienen de atrás.

• Aprender a convivir con lo que es. La sabiduría que, con suerte, pueden darnos los años nos brinda el aprendizaje de la aceptación.

Sobre la autora
Verónica Kenigstein
Facilitadora de procesos de transformación transpersonal, terapeuta de parejas, sexóloga e instructora de Tantra.
Autora del libro Sexos Encontrados, cómo mejorar tu vida amorosa (Gran Aldea Editores).
Directora de Senderos del Placer
contactanos@campodeconciencia.com

1 Comentario

  1. Pace Viviana 3 años hace

    Es un tema interesante y con muchos matices personales .Me interesa todo lo relacionado con salud y esto es parte de la salud mental y física.Tener buen sexo ,es mantener en armonía nuestro cuerpo.Es mimarse y eso es muy bueno.

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