En la vida moderna, vivimos rodeados de campos electromagnéticos generados por dispositivos electrónicos, redes Wi-Fi y cables de alta tensión.
A esto se suma que pasamos la mayor parte del tiempo calzados con suelas de goma o plástico que actúan como aislantes, impidiendo que nuestro cuerpo mantenga su equilibrio eléctrico natural. Esta desconexión física con la superficie terrestre provoca que nuestro organismo acumule una carga eléctrica positiva, la cual está directamente vinculada con el aumento de los radicales libres y la inflamación crónica.
El Earthing o conexión a tierra es la práctica de caminar descalzo sobre superficies naturales como el pasto, la tierra o la arena de la playa. Al entrar en contacto directo con la Tierra, que posee una carga eléctrica negativa constante, nuestro cuerpo absorbe electrones de forma inmediata. Estos electrones actúan como potentes antioxidantes naturales que neutralizan el exceso de carga positiva en nuestras células.
Estudios científicos han demostrado que solo 15 a 20 minutos de caminata descalza pueden reducir significativamente la viscosidad de la sangre, lo que mejora la salud cardiovascular. Además, esta práctica ayuda a equilibrar el ritmo del cortisol (la hormona del estrés), lo que se traduce en una mejora notable en la calidad del sueño y una recuperación muscular más rápida. Febrero, con sus tardes de parque o playa, es el momento ideal para reconectar con esta energía gratuita del planeta, permitiendo que nuestro sistema inmunológico se resetee y desinflame de forma natural y efectiva.
Para TodoSalud
Vera Alaniz
Coordinadora del Área de Redacción | TodoSalud
www.todosaludonline.com.ar
Conocenos más entrando a: @diariotodosalud
@todosaludonline TodoSalud TV

