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¿Somos lo que pensamos?

Transitar el sendero de la vida implica un esfuerzo que debería contener un equilibrio intelectual -lingüístico, emocional y corporal- de manera tal que el desarrollo de los valores permita elevar los niveles de perfección en el proceso diario.

Los miedos equivalen a obstáculos que impiden cambiar estructuras, paradigmas, tomar decisiones; cuando concientizamos estas situaciones querer poner freno hará que surjan planteos. ¿Qué hacer? ¿Qué debería hacer? ¿Cuál camino elegir?

Esto significa adquirir un compromiso fundamental con uno mismo. Tomar consciencia de la importancia de la coordinación, apoyo, visión común, creatividad y libertad para generar acciones intachables. Será necesario entonces poner el cuerpo en acción confiando en las propias capacidades, asimilar experiencias. Aceptando que las adversidades contienen una Semilla de Beneficio, sólo falta encontrarla.

Para este trabajo consciente hay factores a tener en cuenta:

Un Ser Vital contagia energía. Una alimentación sana permitirá contar con la energía requerida en el trabajo intelectual, emocional y físico complementado con un chequeo médico periódico para prevenir y atender cualquier potencial afección.
Serenidad para atender las respuestas emocionales que generan sus sentimientos y estados de ánimo actuando con paciencia, templanza, tacto y diplomacia (técnica ideal la relajación).
Sinceridad, ética, honestidad y justicia. Expresar su verdad asertiva respetuosamente, con franqueza y firmeza en sus relaciones personales y profesionales.
Humildad para reconocer lo que se puede aprender de todo ser humano, darle justo valor a lo material, dentro de un clima de abundancia y prosperidad.
Servicio humanitario implica elevarse espiritualmente. El poder de la retribución y del servicio permite atender sinergéticamente sus necesidades personales, la comunidad, la familia, el trabajo, la empresa.
Simpatía. Ser cortés, amable, educado en el hablar, ser asertivo pero considerado y respetuoso del clima de sus conversaciones, mantener el buen humor, la alegría y disfrutar de las relaciones humanas.
Recuerde que al Sonreír la mente recibe una imagen positiva, se eleva la estima, comienzan a suceder milagros.

Cuando empiezan a funcionar los engranajes armónicamente, con pensamientos y sentimientos positivos el éxito se hace presente inexorablemente.

Sobre la autora
Amalia Miglianoz
www.elvorticedelamor.com.ar

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