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SOMOS NATURALEZA

El paradigma desde el cual uno está inmerso define la implicancia del término “salud”. Desde la medicina convencional de Occidente, el principal foco está puesto en el cuerpo, dejando de lado las cuestiones mentales, emocionales y hasta espirituales.

Es como si al ser humano se lo hubiera dividido en partes, donde están los médicos para el cuerpo físico, psiquiatras y psicólogos para lo mental y emocional, y la religión para lo espiritual. Este paradigma se llama “mecanicista”, tomando al hombre como máquina.

En contraposición a esta perspectiva, está la visión de la salud de Oriente, como por ejemplo la Medicina Tradicional China y el Ayurveda (India), donde el paradigma es de Unidad. Toma al Hombre como parte de un Todo, siendo el resultado de la unión del Cielo y de la Tierra. Es interesante tener en cuenta que el objeto de estudio es el Ser Humano que manifiesta tal o cual enfermedad y no la enfermedad en sí misma, es decir “quién” está enfermo. Más aún, para la medicina china la enfermedad no es más que un desequilibrio energético.

De todas formas, es interesante los avances que se están dando en la ciencia, desde la epigenética hasta la física cuántica, porque más y más se acercan a demostrar que lo que grandes sabios observaban hace miles y miles de años tiene un fundamento, no son solo teorías alocadas.

Antes se creía que los genes marcaban nuestro destino, pero hoy, con la epigenética, se observa que el contexto, el medio en el cual uno se desarrolle, determina la expresión de tal o cual gen. Por lo que salimos de un victimismo genético y nos empoderamos para gestionar nuestra propia salud.

Este empoderamiento en nuestra propia salud y su autogestión son clave para nuestro bienestar, para prevenir y hasta para sanar. Los hábitos y las decisiones que tomamos segundo a segundo son llaves para construir salud o enfermedad.

Otro punto a considerar es… ¿cómo recuperar nuestra salud una vez que la misma está en juego? Y para ello es necesario aclarar que no hay píldoras mágicas ni respuestas únicas para todos. Cada uno es un ser particular, y la forma de recobrar la salud también debe ser particular. Lo que no hay que olvidar es que SOMOS NATURALEZA, y valernos de la Naturaleza para recobrar la salud es una pieza fundamental. El cuerpo nos habla, los síntomas no se manifiestan por capricho, tienen una razón de ser, por ello es importante revisar cómo nos nutrimos. Y no solo cómo nutrimos el cuerpo físico, sino también nuestros pensamientos, emociones y espíritu.

Herramientas naturales como las plantas medicinales, alimentación natural y terapéutica (libre de ultraprocesados), flores de Bach, homeopatía, acupuntura, masaje, actividad física, descanso adecuado, ayunos y baños de sol y bosque, son válidas para recobrar la salud. También una ventaja de hoy en día es el desarrollo de diferentes terapéuticas de autoconocimiento.

La salud no es un destino, es un camino que nos lleva al reencuentro con nuestra verdadera naturaleza. En ese proceso, hacernos cargo de lo que pensamos, sentimos y hacemos es el acto más revolucionario de amor propio.

Un cuerpo sano habilita a una mente sana y viceversa.

Sobre la autora: Dra. Jazmín de Diego F.
Médica naturópata e integrativa. Especialista en Medicina Tradicional China.
Fitoterapeuta. IG: jazmin.medicinaintegral jazmin.medicinaintegral@gmail.com

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