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¡El Cuerpo es Reversible!

Existe suficiente evidencia que pone en tela de juicio el determinar como “crónicas” ciertas enfermedades como pueden ser las enfermedades tiroides, el sobrepeso, el colon irritable y la gastritis, entre tantas otras disfunciones determinadas como “controlables, pero irrecuperables”.
Todos hemos experimentado lo que es tener el cuerpo enfermo, sentir malestar. Siendo así hay personas que dirán que “sufren” de migrañas, otras “luchan” con su colesterol elevado, el sobrepeso, las anemias, osteoporosis, reuma, inflamaciones, celiaquía o están en tratamiento “contra” algún tipo de cáncer, y podríamos seguir con una lista que incluya problemas pulmonares, renales, cardiovasculares, inmunológicos…
Estar dolientes irrita, da miedo, deprime pasando de a ratos por cuanta emoción pueda haber. Esto es claro, pero hay algo que tiene que quedar mucho más claro aún, y es que en la medida en la que se le pone más y más atención al síntoma (lo que se ve, lo que se expresa con el cuerpo y las emociones) y menos a la causa (lo oculto detrás del síntoma), el cuerpo “gritará” tan fuerte como necesite para ser escuchado y genuinamente atendido. Eso es, enfermará tan gravemente como necesite para que despiertes y mejores tus hábitos de vida. Porque todo parte de ahí.
Siempre el cuerpo está a favor de la vida, incluso en momentos de enfermedad, solo es necesario incorporar herramientas que nos enseñen a interpretar aquello que nos sucede, para poder reconducirnos. Y esto es responsabilidad personal. La poca autogestión de la salud que tenemos nos hace sentir que debemos hacer todo aquello que alguien más nos diga, y luego sentarnos “pacientemente” a esperar que ocurre. Y, si bien cuando estamos atravesando por situaciones desconocidas todos necesitamos de una guía profesional y un método que nos ayude, es importante paralelamente aprender sobre autogestión de la propia salud, para evitar residivas.
Según mis estudios y experiencia existen al menos 3 causas por la que los malestares existen, y persisten:
1) Enfermedades que provienen del ensuciamiento digestivo.
Para que el cuerpo no despierte en enfermedades o, si lo hace, pueda tener una recuperación muy pronta y efectiva, hay algunos nutrientes básicos que son necesarios de incorporar diariamente, y estos son tres: oxígeno, enzimas y electrones.
¡Si, has leído bien! No te he mencionado el hierro, las proteínas o el calcio, que son importantes también, pero nada en comparación con los elementos puros de la vida y que mantienen a tu “fauna” interna controlada (parásitos, hongos, bacterias…) y contribuyen a barrer con toxinas propias del metabolismo e incorporadas desde el ambiente (metales pesados, aditivos, conservantes, edulcorantes, colorantes…). Oxígeno, enzimas y electrones: elementos que hacen y contribuyen a la vida de tus células a cada instante, y vitalizan tu energética corporal.
Lo más importante es poder moverse del circo donde lo “diet y los edulcorantes” suelen cobrar protagonismo, y animarse con las frutas frescas (crudas), vegetales crudos, frutos secos y semillas activadas, germinados y brotes, fermendados (muy importantes) y las algas en general. Si te aseguras incorporar estos alimentos como prioritarios en tu dieta, tu cuerpo y mente lo agradecerán.
2) Enfermedades que provienen de la acumulación de energía entrópica
El descuido en la calidad de vida: sedentarismo, mala respiración, descanso inadecuado, escasa o nula exposición al sol y la naturaleza. Los descuidos en la alimentación no solo provocan acumulación de toxinas que necesitamos depurar sino, también, el estilo de vida artificial va generando cúmulos de energía que es necesario aprender a liberar antes de que quede estancada en el cuerpo, enfermando.
Siendo así, hay varias formas de liberar esa energía contenida y todas tienen un nexo en común: incorporación abundante de oxígeno y electrones que contribuyen a un funcionamiento celular mejorado. Pero esto, más o menos se intuye. Lo importante es aprender técnicas de autocoaching que nos impulsen a acciones definitivas, lo que se llama “motivarse para salir de la entropía” y aprender cómo hacer para que nuestra mente y emociones actúen a favor.
3) Enfermedades que se heredan emocionalmente de generación en generación, creando lazos vinculares del síntoma.
Hay síntomas que se eliminan totalmente aplicando técnicas de alimentación consciente y depuraciones. Hay otros un poco más rebeldes que requieren de una reprogramación mental y del auto coaching para el logro de las metas. Sin embargo, existen síntomas mucho más profundizados, que exceden el conocimiento y las técnicas habituales y que requieren de una interpretación especialmente dirigida a su existencia.
Estos son los síntomas y enfermedades que se transmiten de forma inconsciente de generación en generación, patrones de pensamientos y mandatos adquiridos cedidos por nuestro entorno cercano a modo de alianza sintomática. No queremos tenerlos, pero es un patrón inconsciente que no responde a la voluntad, sino que tiene que disolverse a través de recursos que permitan acceder a ellos a través de la consciencia.
Todos tenemos incorporados en el inconsciente ciertos “permisos familiares” sean para salir de un síntoma y ser exitosos con nuestro cuerpo, o para repetir la historia de una enfermedad. Si aprendemos a detectarlos y transformarlos, estaremos liberados para elegir como queremos vivir nuestro cuerpo.
Siempre hay una alternativa. ¡Siempre, -siempre-, se puede empezar de nuevo y cambiar!
Sobre la autora:
Lic. Patricia Robiano
Holistic Health Coach
www.patriciarobiano.com.ar
info.patriciarobiano@gmail.com

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